CUIDADOS DEL CABELLO EN VERANO

En los meses de calor los pacientes suelen quejarse de notar el cabello fino, delgado, débil, sin vida y con tendencia al encrespamiento y a romperse. Este fenómeno que afecta a la calidad del cabello y a su aspecto se debe a toda una serie de agresiones externas ambientales que sufre el cabello, en concreto el tallo piloso durante los meses de verano: exposición solar, humedad, calor extremo, productos agresivos (cloro, antialgas…).

La fibra capilar se reseca y debilita perdiendo la cohesión la queratina superficial por lo que el cabello tiende a estar sin brillo y con tendencia a encresparse y romperse. También sobre todo aquellas personas con cabello teñido pueden notar alteraciones en la coloración. Los cabellos teñidos o con mechas son especialmente vulnerables en esta época del año ya que pueden resecarse con más frecuencia y perder su brillo y vitalidad. Además, pueden sufrir alteraciones importantes de la coloración original ocasionados por la exposición solar, los lavados frecuentes y los productos de las piscinas. La academia americana de dermatología explica que el cabello naturalmente oscuro puede desarrollar una tonalidad rojiza por el sol y el cabello teñido químicamente puede volverse amarillento, opaco y decolorarse.

Es por ello que en ellos deberían extremarse las precauciones: champús sin sulfatos, tratamientos de hidratación frecuentes, protectores térmicos, medidas físicas (gorras, pamelas, pañuelos…)

Para proteger el cabello de la decoloración la Academia Americana de Dermatología recomienda usar un acondicionador sin enjuague que contenga óxido de zinc

El agua salada suele ser más respetuosa con la piel y el cabello que el agua clorada. El cloro puede dañar de forma importante la fibra capilar resecándola y modificando su color. Las personas de cabello rubio y aquellos con cabello teñido son las que tienen más riesgo de sufrir las agresiones. 

Estos efectos son más graves cuando son crónicos y duraderos y no se pone tratamiento. Si la agresión es muy severa puede ser incluso parcialmente irreversible o necesitar mucho tiempo para poder recuperarse. 

El cabello no puede sufrir quemaduras por el sol o cáncer pero sí le afecta el sol de varias maneras: alteración cuticular, desnaturalización de la queratina, deshidratación del tallo piloso, modificación del color

Los protectores solares para el cabello realmente se utilizan para proteger la piel del cuero cabelludo en aquellas personas que tienen alopecia o pérdida de densidad localizada. El cabello de por si nos protege la piel del cuero cabelludo con un SPF que según algunos estudios se ha calculado rondaría un 20 o un 30. Es por ello que lo más recomendable son las medidas físicas. Un sombrero brinda la mayor cantidad de protección contra los rayos solares. Además de esa forma también se protege la piel del rostro. Cada vez más se aconseja la utilización de , muchos de ellos enriquecidos con condroitín sulfato, vitaminas, aceites esenciales y ácido hialurónico que aparte de proteger de los rayos UVA y UVB también protegen de los efectos de la deshidratación. 



Comentarios

Entradas populares de este blog

NUEVA OPCIÓN TERAPÉUTICA PARA LA ALOPECIA ANDROGENÉTICA